Cómic 9#: Trastornos del neurodesarrollo

por | MenteScopia

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El desarrollo del cerebro y el sistema nervioso en infancia y adolescencia

 

El cerebro y el sistema nervioso de los niños y adolescentes están en constante cambio y desarrollo. Este proceso fascinante y complejo se conoce como neurodesarrollo y comienza incluso antes de que nazca un bebé. Continúa durante varios años después del nacimiento, hasta que la persona llega a la adolescencia tardía, alrededor de los 20 años de edad. 

Durante el neurodesarrollo, el cerebro y el sistema nervioso crecen, se diferencian y maduran. Esto permite que, tanto en la infancia como en la adolescencia, se desarrollen diferentes habilidades y funciones a medida que crece. Algunos de los procesos que ocurren incluyen:

  • Crecimiento de las células nerviosas (neuronas) y formación de conexiones entre ellas (sinapsis)
  • Mielinización, que es la formación de una cubierta protectora alrededor de las neuronas para mejorar la transmisión de señales
  • Poda sináptica, que es la eliminación de conexiones entre neuronas que no se utilizan
  • Desarrollo de diferentes áreas del cerebro responsables de funciones específicas, como el lenguaje, la memoria y el control motor

El neurodesarrollo no solo depende de factores genéticos, sino también de la interacción con el entorno. Las experiencias, estímulos y relaciones durante el crecimiento pueden influir en cómo se desarrolla su cerebro y sistema nervioso. Por ejemplo, un entorno enriquecido con actividades estimulantes y relaciones positivas puede promover un desarrollo saludable.

 

Proceso de maduración cerebral: desde el embarazo hasta la adolescencia

Para asegurar el correcto desarrollo del bebé, es crucial que la madre realice controles desde el inicio del embarazo y siga las recomendaciones médicas para mantener una buena salud. Además, es vital evitar factores de riesgo como el consumo de tóxicos, tabaco, alcohol, infecciones, accidentes, una alimentación inadecuada y la exposición a tóxicos ambientales.

El desarrollo del sistema nervioso no termina con el nacimiento. Este proceso continúa y permitiendo desarrollar habilidades cognitivas, psicomotoras y socioafectivas de manera gradual y ordenada durante toda la infancia. Los cuidados y estímulos recibidos del entorno son fundamentales para que las diferentes estructuras cerebrales puedan madurar.

Cada neurona en el cerebro establece cientos o miles de conexiones con otras neuronas. Estas conexiones, llamadas sinapsis, se forman en función del nivel de estímulo recibido. Las sinapsis son cruciales para el buen funcionamiento del cerebro, permitiendo movimientos, respiración, autocontrol y desarrollo intelectual y socioafectivo. El aprendizaje, en cualquier etapa de la vida, puede favorecer la creación de nuevas sinapsis. Por eso, es importante fomentar un aprendizaje activo no solo en niños, sino también en adolescentes. 

 

¿Qué sucede en el cerebro adolescente?

En la infancia, se crean circuitos cerebrales que permiten funciones básicas como el control motor, la manipulación de objetos, el desarrollo social y del lenguaje. No obstante, es durante la adolescencia cuando se desarrollan y maduran los circuitos necesarios para perfeccionar las capacidades cognitivas, conductuales y emocionales.

En esta etapa de la vida, se fortalecen los circuitos que regulan las funciones ejecutivas y que integran el cerebro racional y emocional. Además, en la adolescencia se producen importantes cambios en la estructura y función del cerebro, esenciales para el desarrollo de la identidad y la autonomía personal.

De hecho, el cerebro se reorganiza y forma nuevos circuitos y conexiones, también conocidos como «carreteras neuronales», que son fundamentales para el pensamiento analítico en la vida adulta. Comprender mejor estos cambios ayuda a entender una etapa que, a menudo, puede ser desconcertante y llena de retos.

 

¿Cómo estimular tu neurodesarrollo durante la adolescencia?

  • Elige bien a tus amigos. Rodéate de personas que compartan intereses positivos y evita a aquellos que te presionen para tomar decisiones peligrosas.
  • Interésate por lo que haces. Involúcrate tanto en tus actividades académicas como en las extracurriculares.
  • Toma decisiones saludables. aprende a tomar decisiones por ti mismo, pero no dudes en buscar consejo cuando lo necesites.
  • Exprésate y comparte tus ideas y sentimientos, para que sientas que tus opiniones son valoradas.
  • Controla tu tiempo frente a la pantallas y aprende a usarlas de manera productiva.
  • Entiende y respeta las diferencias. Aprende a comprender y aceptar las emociones, necesidades y diferencias culturales, religiosas y de capacidades de los demás.
  • Reflexiona y sé responsable. Piensa en las consecuencias de tus acciones y asume la responsabilidad de las mismas.
  • Sigue buenos ejemplos. Observa y aprende de las conductas y valores positivos de las personas que te rodean.
  • Conoce y respeta las normas cuando estés en casa.
  • Haz ejercicio. Mantén una rutina de actividad física para estar saludable.
  • Duerme las horas recomendadas cada noche para rendir al máximo.
  • Aprovecha la hora de la comida para dialogar con tu familia y adquirir buenos hábitos alimenticios.
  • Lee y cultiva tu curiosidad por aprender cosas nuevas.

 

¿Qué es el Trastorno del Espectro Autista (TEA)?

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que afecta la forma en que una persona se comunica y se relaciona con los demás. Las personas autistas suelen tener intereses muy específicos, conductas repetitivas y pueden experimentar anomalías sensoriales. El TEA es una condición que dura toda la vida y tiene un impacto significativo tanto en la persona afectada como en su familia.

Esta condición incluye una amplia variedad de niveles de gravedad y funcionalidad, en especial en las relacionadas con las capacidades cognitivas y verbales de cada persona. Entre ellas, la más común es la dificultad en las habilidades de comunicación e interacción social, por ello, para los adolescentes autistas es complicado relacionarse con otras personas, controlar su conducta y organizarse en sus tareas diarias. Además, la hipersensibilidad sensorial puede dificultar la integración de hábitos de higiene, lo que también puede afectar las relaciones sociales.

Dado que el TEA es una condición de por vida, es fundamental que los adolescentes con esta condición estén en contacto con un equipo de especialistas en salud mental. También es importante que reciban apoyo y supervisión en todos los ámbitos donde se desarrollan, como en la escuela, en actividades de ocio y en el cuidado de su salud.

Es crucial estar alerta a posibles situaciones de crisis, ya que pueden ocurrir con mayor probabilidad durante momentos de dificultad, cambios o nuevos retos. Un equipo especializado puede ayudar a manejar estas situaciones de manera efectiva, proporcionando el apoyo necesario para que el adolescente con TEA pueda enfrentar estos desafíos con mayor seguridad y estabilidad.

 

¿Cómo mejorar la adaptación y el bienestar del adolescente autista en la escuela?

Para que madres, padres y profesores puedan contribuir significativamente al bienestar y la adaptación del adolescente con TEA en la escuela, es necesario implementar una serie de estrategias, creando un entorno inclusivo y de apoyo. Entre otras, podemos destacar.

  1. Establecer un protocolo individualizado. Atender las necesidades específicas del adolescente, detallando procedimientos y acciones para abordarlas, incluidas las situaciones difíciles a las que se suela enfrentar.
  1. Fomentar la comunicación entre padres y docentes. Involucrar a la familia en el proceso educativo y en la toma de decisiones.
  1. Facilitar entornos no amenazantes e interacciones seguras para que el adolescente hable con adultos.
  1. Prestar atención al estado emocional y conductual del adolescente. Es importante también la intervención temprana, esto es, responder con rapidez a cualquier problema para evitar que se agrave o cronifique.
  1. Abordar e identificar el acoso escolar. Utilizar materiales visuales y de historias sociales para explicar situaciones de acoso. Proporcionar instrucciones claras sobre qué hacer y a quién acudir en caso de acoso.
  1. Educar al grupo de iguales. Enseñar al grupo de compañeros cómo establecer relaciones positivas con el adolescente con TEA.

 

¿Qué es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)?


El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes en niños y adolescentes, con una frecuencia del 5 % en población general (en España los datos reflejan una prevalencia entre el 3-7%). Los síntomas nucleares son la falta de atención y la hiperactividad o impulsividad. Es frecuente que se acompañe de otros problemas como dificultades de aprendizaje, baja autoestima, ansiedad y problemas de conducta.

El diagnóstico y tratamiento precoz evitan complicaciones futuras mejorando la evolución del trastorno, por eso es importante consultar con el especialista ante el inicio de los síntomas, sobretodo al inicio de la educación primaria.

Los síntomas del TDAH se dividen en dos grupos: conductas de falta de atención y conductas hiperactivas e impulsivas.

Síntomas de falta de atención en el TDAH:

  • Comete errores por descuido.
  • Se distrae fácilmente.
  • No parece estar escuchando cuando se le habla directamente.
  • Tiene dificultad para seguir instrucciones.
  • Tiene problemas para organizarse.
  • Evita o no le gusta el esfuerzo sostenido.
  • Es olvidadizo, siempre pierde cosas.

Síntomas hiperactivos o impulsivos del TDAH:

  • Se mueve inquieto o se retuerce en la silla, tiene problemas para permanecer en un lugar o esperar su turno.
  • Corre y trepa en exceso.
  • Tiene problemas para jugar en silencio.
  • Presenta impaciencia extrema.
  • Siempre parece estar “en movimiento” o “impulsado por un motor”.
  • Habla o interrumpe en exceso, contesta de forma impulsiva antes de que acaben de hacer la pregunta.

 

El TDAH durante la adolescencia

Cuando las niños y los niños con TDAH llegan a la adolescencia, suelen mostrar comportamientos desafiantes, especialmente cuando se les pide hacer tareas difíciles o dejar actividades placenteras. Actividades cotidianas como hacer los deberes, irse a la cama, vestirse o cenar pueden convertirse en verdaderos reto. Para evitar estas situaciones, pueden recurrir a comportamientos disruptivos, rabietas o discusiones.

Aunque es una etapa emocionalmente intensa para todos los adolescentes, para los jóvenes con TDAH puede ser aún más difícil debido a la mala regulación de las emociones. Su impulsividad emocional puede dificultarles manejar la frustración, lo que puede ser complicado tanto para ellos como para quienes los rodean.

No hay un adolescente típico con TDAH. En general, estos jóvenes muestran menos síntomas de hiperactividad que en la infancia. Sin embargo, al llegar a la escuela secundaria puede ser especialmente difícil: enfrentan mayores expectativas académicas y sociales, se espera que sean más autónomos, con menos estructura y supervisión, pero mayores demandas.

Se estima que la mitad de los adolescentes con TDAH tienen menos amistades recíprocas y es más probable que sean ignorados o rechazados. También pueden ser víctimas de acoso escolar o, en ocasiones, acosar a otros. Esto puede deberse a dificultades en habilidades sociales y de comunicación, como no captar señales sociales importantes o actuar de manera impulsiva.

Para ayudar a un adolescente con TDAH, es crucial fomentar su participación en actividades extracurriculares, ya que ofrecen oportunidades sociales en un entorno estructurado. Si un adolescente tiene serios problemas para hacer y mantener amigos, es recomendable consultar a un terapeuta para que le enseñe habilidades sociales. Para aquellos con problemas graves de regulación emocional, la terapia cognitivo-conductual puede ser muy eficaz.

 

MenteScopia un proyecto multimedia para divulgar información sobre enfermedades mentales y su prevención. Una apuesta por la educación en salud mental dirigida a la población adolescente y que conciencie a pacientes, familias y otros sectores sociales.

Una iniciativa organizada por PsyNal (Grupo de Psiquiatría Traslacional) y CIBERSAM (Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental) con la colaboración de FECYT – Ministerio de Ciencia e Innovación.

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